Conforme el tiempo avanza, las pérdidas se ven cada vez más cerca. He notado cierta distancia que me mantiene al tanto de lo que pasa, sin dejar a un lado la vinculación emocional que se ha mantenido fuerte y genuina desde que era pequeño. El amor me entibia, pero la realidad lo regula. 

Mi pronóstico para este año no es alentador. Algo en mi interior me dice que no será sólo una partida; están en camino. Miro al tiempo hacer de las suyas sobre mis abuelos y, aun así, lo he visto fracasar al intentar arrebatarles un pedacito de vida y amor de la mirada.

Causa y efecto, supongo. Ellos mi causa, yo su efecto.

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