Oración
Me jacto de tener la capacidad de convivir con cualquier cosa que me recuerde a lo que solía ser mi vida. Pero en tardes como esta, donde el cuarto se llena con el aroma de la tarde, mientras mi cuerpo se sigue recuperando de la batalla que libramos anoche, cuando el silencio cobra dominio encima de cualquier esperanza, es que comienzo a preguntarme: ¿Ha tenido mi existencia, algún efecto en la vida de la gente? ¿Cuánto ha valido mi cariño para el resto? ¿Qué represento en el pasado de las personas que he querido? ¿Será que me extrañan aquellos a quienes extraño? Algo habrán de recordar sobre mi. Espero que no sean solo las cosas malas. Porque cuando soy solo yo, sentado en la banca del parque, yendo por el tercer cigarro, hay toda una serie de momentos donde preferiría estar. No ya por ataduras, sino por el simple hecho de poder hacerlo. Es cruel la noción de recordarlo absolutamente todo y que se quede solo en ...