Lo saben
El cambio se acerca; la vida se ha encargado de comandar a sus heraldos para visitarme. Los vientos vernales azotan mis mejillas y me empujan hacia aquello en que he de convertirme. Lo percibo en su fragancia: una transmutación tajante que me llama, que me atrae. Las hojas de los árboles susurran mi nombre, murmuran los secretos que me pertenecen. Entre las sombras encuentro destellos de una vida que estoy destinado a vivir. Premoniciones que develan un propósito: las voces de almas encomendadas a guiarme, de universos que me corresponden, de miradas que orientarán mis pasos. No sé qué es lo que viene, ni quiénes vengan a entregármelo; sólo sé que esperan que les encuentre, porque allá donde estén, ya saben que les escuché.