Escondites
La vida se esconde detrás del murmullo de los árboles que rinden su homenaje al Sol maduro que se entrega a la noche. Se asoma en el compás que el pecho marca, en la sinfonía que emergió de un primer beso, de una confesión: la manifestación irrefutable de un deseo, de un anhelo de calma en mente, cuerpo y espíritu. La vida se refugia dentro de la esperanza y la ilusión de vivir, frente a lo desconocido. Ahí donde a uno se le olvida que está viviendo.